viernes 30 de noviembre de 2007

Para Julia María Rozo
El jueves 25 de octubre de 2007 el ave del paraíso descansó en su nido después de cinco años que duro este reinado. Dos días después nos encontramos celebrando que un nuevo huevo rojo se esta formando, con las nuevas expectativas que tiene el nuevo fénix de una nueva vida, pero con la experiencia trasmitida através de las cenizas de una ciclo culminado lleno de triunfos y experiencias. Fui parte de ese último ciclo, vi como el ave nació, alcanzó un pleno esplendor dorado y rojo, con una pasión que solo el fuego incandescente de sus plumas puede superar y finalmente llego con gran alegría a su final. En este momento estoy siendo parte del inicio del nuevo ciclo y deseo de todo corazón que me vuelvas a dar el honor de ser parte de tu vida y que me contagies de tu fuego cuando el mío se este apagando, que me dejes darte luz y energía cuando el tuyo sufra momentos de frío y dudas. Ha sido un placer haberte conocido. Cada vez que pienso que haría diferente si pudiera devolver el tiempo, llego a la misma conclusión….nada….no cambiaría por nada el haber compartido contigo. Quiero tener el placer seguir conociéndote. Y sea lo que sea que nos depare la vida, se que vas a saber llegar al final de tus metas de la mejor forma posible. Con el mismo fuego con el que llegaste a tu nido el día de tu grado.